jueves, 10 de mayo de 2012

Los cinco sentidos del niño


Priscilla.J.Dunstan, experta de fama mundial en habilidades parentales, ha viajado por todo el mundo observando las relaciones entre padres e hijos. Nacida en Australia, estableció en Sydney su célebre clínica familiar, el Centro de Investigación Priscilla Dunstan. Ahora vive en Los Ángeles, donde ha fundado un nuevo centro de orientación para padres, madres, profesionales de la salud y profesores.
Esta misma autora, que también nos habla de la forma de comunicación que tienen los bebes desde el nacimiento hasta los  3 a 6 meses, que con distintos tipos de llanto indican diferentes necesidades, como alimentarse, dormirse, tener frio o calor…el llamado Dunstan Baby Languaje,





 también  ha escrito un libro “Los cinco sentidos del niño” en el que nos habla sobre el origen de los problemas de comunicación entre padres e hijos. Ella cree que tales problemas de comunicación muchas veces vienen dados por la falta de armonía entre los diferentes sentidos con los cuales se comunican padre e hijos. Dunstan ha descubierto que todos poseemos un sentido predominante: vista, oído, olfato/gusto o tacto. Así, aunque a veces resulta bastante difícil identificar  cual es el sentido predominante en nuestros hijos y en nosotros mismos, nos deja unas pistas para reconocer el sentido que predomina en cada niño.
-          Los niños auditivos: Son los niños que viven la vida siguiendo un ritmo y una banda sonora propios.  No suelen prestar atención si se les habla de una forma brusca y enojada. Cuando son bebes pequeños emiten muchos ruiditos antes de aprender a hablar. Cuando empiezan a explorar la casa, pronto darán con la radio o el equipo de música y lo encenderán. Les encanta la música, bailar. No solo atienden a los sonidos sino que también los producen, así que puede decirse que son niños que se hacen oír, hablan mucho, pueden pasarse todo el viaje del colegio a casa narrando todo lo que han hecho en el día.
-          Los niños visuales: Son tremendamente observadores, les encantan los colores, las formas. Suelen calificarse como niños tranquilos ya que mientras tengan una estimulación visual adecuada se quedan extasiados. Para dormir es mejor que no tengan ningún estímulo visual, por lo que las mantitas en los ojos dan bastante buen resultado. Son ordenados. Les es fácil aprender números, letras y palabras, ya que tienen facilidad para “ver” mentalmente estos datos.
-          Niños táctiles: Son los niños que utilizan todo su cuerpo para expresarse. Si están contentos, saltarán, brincaran, te abrazarán fuerte. Son bulliciosos, muy activos, atrevidos, vivaces y agotadores. Siendo bebes les gusta mucho el contacto cuerpo a cuerpo y el momento de cambio de ropa será uno de sus momentos de crisis. Para construir la autoestima de estos niños basta con darles un proyecto que realizar, una misión que cumplir ya que les encanta ayudar.
-          Niños gusto/olfativos: Son niños muy sensibles y les afecta mucho todos los estímulos. Tienen muy desarrollado el sentido del gusto y son muy explícitos en relación con la comida que les gusta o les disgusta. Al ser tan sensibles, en sus primeros años tienden a retraerse hacia un mundo interior. Son niños muy fantasiosos, protectores y leales. Al crecer mostrarán una capacidad innata para la empatía. La forma de ayudar a estos niños es mostrándoles la manera de reconocer y respetar sus propias opiniones, preferencias y deseos.

En el libro nos habla de muchos más modos de reconocer los sentidos predominantes tanto en los niños, como en nosotros mismos, los adultos y como fomentar una forma armónica de comunicación a través del lenguaje que empleamos.  Así ante una misma cuestión podremos actuar de diferente forma según sea nuestro hijo:
-          Viste lo que te digo?
-          Has escuchado?
-          Te ha gustado lo que he dicho?
-          Como te ha tocado lo que te dicho?

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